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Afecciones que influyen

Otitis Media Serosa
La otitis serosa, también denominada otitis secretora, seromucosa, catarral crónica, media catarral, otitis con efusión, otitis con trasudado u otitis exudativa es un proceso extraordinariamente frecuente en niños de estas edades.
Su evolución es favorable en la mayoría de los casos, pero su diagnóstico y tratamiento son muy importantes porque en algunos casos puede evolucionar hacia distintas formas de oído crónico. En muchos casos puede persistir una pérdida auditiva indeseable en el periodo de desarrollo del lenguaje.
Se define como un proceso caracterizado por una colección de líquido seroso o mucoso en el espacio del oído medio.
Afecta mayoritariamente a niños de menos de 8 años. El pico de mayor incidencia se encuentra entre los 2 y 4 años.

Factores que influyen
– El clima: los episodios son más frecuentes en los periodos invernales.
– Condiciones socioeconómicas: se encuentra más frecuentemente en poblaciones desfavorecidas, mal nutridas y con escasa educación sanitaria.
– Estancias en guarderías: sobre todo en los primeros años, hace que los niños estén más expuestos.
– Tabaquismo pasivo.
– La lactancia materna es un elemento preventivo, aunque esto no quiere decir (ni mucho menos) que la lactancia artificial la produzca.
– Accidentes neonatales: prematuridad, sufrimiento fetal, cesárea…
– Historia familiar de otitis serosa: seguramente factores anatómicos, fisiológicos o inmunológicos actúan a nivel del tracto respiratorio superior. Se habla de predisposición familiar, pero no de herencia.
– Precocidad del primer episodio.
– Sexo: más frecuente en el sexo masculino.
– Reflujo gastro-esofágico.

Sintomatología
Es distinta que en el adulto. Con frecuencia pasa desapercibida. Si no existen agudizaciones es un proceso silente en el que los niños se encuentran taciturnos y malhumorados. Los síntomas más frecuentes son:
– Hipoacusia: con frecuencia tarda bastante en ser detectada. Esto se debe en parte a su variabilidad en el tiempo.
– Retraso en el lenguaje: como consecuencia de la hipoacusia.
– Otalgia (dolor de oído-s): sobre todo a raíz de un proceso catarral, puede doler.
– Procesos agudos recidivantes: es conveniente examinar al niño fuera del proceso agudo para descartar la presencia de líquido de forma permanente.
– Otros síntomas : los niños mayores pueden quejarse de acúfenos, de ruidos al mover la cabeza, autofonía, etc.

Es fundamental acudir a revisión de un especialista médico sensible a la importancia de este problema: no sólo física, sino también de desarrollo del lenguaje y las relaciones, en cuanto se detecten síntomas de su posible existencia.

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